Matías Sergo, porter y Licenciado en Educación Física, circunvaló el Aconcagua con cumbre incluida en 25 horas 23 minutos. Hace dos años lo había hecho en 27 horas 2 minutos. El titán mendocino no encuentra techo a su impresionante condición atlética.
Titanes en la cumbre: Karl Egloff, actual récord por la ruta normal, Nicolás Miranda, ex récord por la 360° y Matías Sergo, el actual recordman.
Titanes en la cumbre: Karl Egloff, actual récord por la ruta normal, Nicolás Miranda, ex récord por la 360° y Matías Sergo, el actual recordman.

“Fue muy duro, extremadamente duro”. Un día después de haber logrado bajar su propio tiempo en ascenso non stop a Aconcagua por la ruta 360°, a Matías Sergo aún se le escucha la fatiga en su voz.

El porter mendocino volvió a asombrar a todos y sobre el final de la temporada lo volvió a lograr.

Un Guardaparque certificó su salida a las 21:15 del lunes 10 de febrero en el refugio Cruz de Caña, en Penitentes. Su llegada a la cumbre de 6.962 metros fue al día siguiente a las 14:04. Y cerró el ciclo en Penitentes nuevamente ese martes 11 de febrero a las 22:38. Otro Guardaparques certificó su tiempo total: 25 horas 23 minutos 58 segundos.

Matías Sergo batió por segunda vez el récord por la ruta 360°de Aconcagua.
Matías Sergo batió por segunda vez el récord por la ruta 360°de Aconcagua.

El lunes 26 de febrero de 2018 el propio Sergo había logrado un récord de 27 horas y 2 minutos en igual periplo por la 360°, alrededor del Aconcagua. Esta semana su marca bajó entonces en 1 hora 38 minutos.

Sumamente satisfecho por el logro, Matías lamentó en diálogo con Cumbres no haber podido establecer el tiempo en menos de 24 horas, tal era su objetivo aún mayor al abordar el alto desafío. “Asumo como un error, una mala decisión, salir fatigado. Había estado porteando el 7 y el 8 con 40 kg. Ese mismo 8 después de portear bajé a Penitentes. El 9 descansé y el 10 a la noche salí a hacer el pegue. Fue un gran error porque no le di al cuerpo el descanso necesario”.

Hacia la cumbre

La progresión en el terreno fue similar a la oportunidad pasada. Con mucha gente que lo alentó y asistió a lo largo de todo el Aconcagua. Mucho apoyo moral y algún otro auxilio específico según su requerimiento. Fue más liviano y no tuvo mayores inconvenientes hasta el campo base de Plaza Argentina, adonde arribó con un muy buen tiempo.

El cronómetro clavado en el tiempo récord: 25 horas 23 minutos 58 segundos.
El cronómetro clavado en el tiempo récord: 25 horas 23 minutos 58 segundos.

Desde allí hacia arriba Matías se sintió muy fatigado, y las piernas comenzaron a pasar factura de los porteos de temporada. “Me sentía bien cardiorrespiratoriamente, a tope. Pero las piernas no estaban recuperadas y no hice los tempos que pensaba hacer para arriba”.

La jornada del 11 fue buena meteorológicamente, con poco viento, pero muy fría. Sergo avanzó con campera de pluma hasta la cumbre, como nunca. “Me hizo sentir el frío, no sé si por pasar toda la noche caminando. Pero sentí mucho frío”.

Pasó de largo los campos intermedios de Pampa de Leñas y Casa de Piedra, superado sin inconveniente el río. En Plaza Argentina realizó un primer descanso de apenas 50 minutos. Allí lo asistió Norma, su esposa.

A la cumbre de Aconcagua arribó a las 14:04, con sol a pleno. Allí permaneció por 20 minutos para hidratar, descansar y charlar con los ecuatorianos Karl Egloff y Nicolás Miranda que casualmente estaban también en la cima.

Bajó por el gran acarreo hasta la travesía de Nido de Cóndores, hasta alcanzar Plaza de Mulas donde pudo descansar unos 40 o 05 minutos. Se sentía a esa altura ya muy cansado.

Último esfuerzo

Hacia abajo en el sector de Playa Ancha, Sergo decidió, por una cuestión de tiempos, cruzar el río y por lo tanto mojarse los pies. “Eso me puso un poco incómodo, pero tomé esa decisión por cuestiones de tiempo” explicó.

Intercambiando imágenes, comunicaciones y emociones a su legada a Penitentes.
Intercambiando imágenes, comunicaciones y emociones a su legada a Penitentes.

A esa altura comenzó a sentir algunos intensos dolores en su tibia, producto de molestias en una uña. Esa circunstancia le hizo aminorar algo el ritmo.

Al pasar por Confluencia recibió efusivas muestras de aliento de sus compañeros guías y porteadores que allí estaban. Ese apoyo lo dotó de la energía suficiente para no detenerse a descansar y en cambio continuar trotando todo el resto del camino, hasta Penitentes. “Fue un muy buen tiempo y se debe a esa energía que me transmitieron en Confluencia”.

Final y agradecimientos

Consultado sobre las primeras sensaciones al arribar a la meta y confirmar el mejor tiempo, Matías Sergo reveló: “La sensación fue rara porque por un lado no pude bajar las 24 horas, pero por otro lado estaba extremamente cansado. Jugaron en contra los pensamientos de no haber cumplido los tiempos en algunos lugares. Fue mucho sacrificio y entrega absoluta”.

Bellísima luna asomando tras Aconcagua, en foto tomado por Sergo durante el desafío.
Bellísima luna asomando tras Aconcagua, en foto tomado por Sergo durante el desafío.

Un agregado. Con la cumbre lograda en oportunidad del record non stop, Matías llegó a las 11 en la temporada, 1 más que en la temporada pasada. De esta manera bate otra marca vigente, también suya. Y el objetivo antes de marzo es hacer 13.

El recordman mendocino remarcó enfáticamente un profundo agradecimiento a todos quienes de alguna manera lo ayudaron y motivaron a cumplir con su objetivo. A su esforzada e incondicional esposa Norma Escudero. A la gente de la empresa Lanko, donde Sergo trabaja, por sus gestiones ante el Parque y apoyo logístico. Y a todos sus amigos campamenteros, guías y porters de Plaza Argentina, Mulas, Confluencia y Penitentes. Realmente él lo siente como un logro colectivo.

Matías Sergo junto a su esposa Norma Escudero, su asistente infatigable.
Matías Sergo junto a su esposa Norma Escudero, su asistente infatigable.

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