El reconocido escalador británico encabeza una expedición de un mes al exótico monte Roraima, en la triple frontera de Venezuela, Brasil y Guyana. Con su equipo buscan abrir una vía en una pared de más de 600 metros.

El impresionante paredón casi inexplorado del Roraima.
Un impresionante paredón de casi 600 metros es el objetivo de Houlding en Roraima. (Ph: Berghaus)

El monte Roraima, 2.810 m, es un tepuy -montaña de cima plana- situado en la frontera entre Brasil, Venezuela y Guyana, en lo profundo de la selva amazónica.

El impresionante lugar inspiró el clásico de ficción de Arthur Conan Doyle “The Lost World” y más recientemente la película animada de Disney “Up”.

Roraima fue escalado por primera vez en 1973 por un equipo británico de leyendas de la escalada, incluidos Hamish MacInnes, Don Whillans y Joe Brown, y documentada por la BBC.

El conocido expedicionario Leo Houilding, embajador de la marca Berghaus durante más de 20 años y escalador de elite, se encuentra por estos días liderando una épica expedición en las profundidades de la jungla de Guyana. El objetivo: escalar en libre una nueva ruta en la denominada Proa de Roraima.

El escalador y explorador británico Leo Houlding.
El escalador y explorador británico Leo Houlding. (Ph: Beghaus)

La iniciativa contempla unos 50 km de caminata por la jungla, 600 m de ascenso, 900 kg en 8 cargas de paracaídas, 6 personas y 1 objetivo épico.

La expedición ocupará todo el mes de noviembre para escalar la gran muralla de la selva que sobresale 600 metros sobre la sabana boscosa.

Para ello necesitaron trasladar casi una tonelada de peso entre comida y equipo, que lanzaron desde un avión -la mayor parte- al bosque bajo la montaña, utilizando sistemas de paracaídas especialmente desarrollados y dispositivos de localización GPS.

Mundo perdido

Guyana, antigua colonia británica que se independizara en 1966, tiene uno de los niveles más altos de biodiversidad en el mundo y está cubierto en un 80% por bosques. La serpiente más mortal de América del Sur, la fur de lance o fer de lance o serpiente terciopelo, y su enorme prima bushmaster, bocaraca de javillo o cascabel muda, tienen su hogar en esta área.

El equipaje vuela en paracaídas rumbo a la jungla circundante de Roraima.
El equipaje vuela en paracaídas rumbo a la jungla circundante de Roraima. (Ph: Berghaus)

El objetivo a superar es un acantilado sobresaliente dos veces el tamaño de la Torre Eiffel infestado de arañas comedoras de pájaros, abejas asesinas y serpientes venenosas.

Una vez establecido en la pared, el equipo de escalada pretende sumar a dos locales a la cumbre, enseñándoles las técnicas de cuerda necesarias en el trabajo. Serán los primeros lugareños en escalar el muro.

Completado el objetivo, en alrededor de un mes, serán extraídos de la meseta de la cumbre en helicóptero.

El equipo

Leo Houlding (39) es un veterano de grandes expediciones. El atleta de la marca Berghaus es escalador de clase mundial con logros únicos en Yosemite, particularmente en El Capitán, en Fitz Roy, Torre (donde sufrió un accidente), Everest, Ulvetanna (Antártida). Protagonizó decenas de documentales, programas televisivos y largometrajes sobre escaldas y expediciones de alto riesgo.

Houlding, Taylor, Etherington y Cutbirth, el equipo de escalada en Roraima.
Etherington, Taylor, Houlding y Cutbirth, el equipo de escalada en Roraima. (Ph: Berghaus)

Anna Taylor (21) es un joven talento de la escalada y Roraima es su primera gran expedición. Es la más joven del equipo, y también una de las principales escaladoras.

Waldo Etherington (32) tiene vasta experiencia y conocimientos de sistemas de aparejos complejos particularmente en la selva tropical.

Wilson Cutbirth (29) se unió a Leo y Waldo en varios viajes anteriores y es un miembro crucial del equipo.

Al team se unirán Matt Pycroft (30) y Dan Howard (31), de Coldhouse Collective Media Productions, quienes filmarán la expedición a medida que se desarrolla.

Primera etapa

Del 6 al 7 de noviembre de 2019, gran cantidad de equipos fueron empacados en bolsas de transporte listas para lanzar desde el avión en paracaídas hasta la base de la pared.

El resto del kit se preparó para llevar a Philippi. Leo lo distribuyó a porteadores para caminar 50 millas a través de la jungla.

Momento de planificación en el corazón de la selva amazónica de Guyana. (Ph: Berghaus)
Momento de planificación en el corazón de la selva amazónica de Guyana. (Ph: Berghaus)

La mañana del vuelo no contemplaba margen de error. La montaña estaba rodeada de nubes y el piloto dijo que el clima no era lo suficientemente bueno como para completar la maniobra. Pero desde un sitio más bajo pudieron arrojar con éxito la primera carga. Los paracaídas están armados de tal manera que las bolsas golpeen el piso antes de que se enganchen en los árboles, por lo que tardaron un poco más en desplegarse de lo habitual.

En la jungla

Luego llegaron los dos días de caminata en la jungla, 9 y 10 de noviembre. La parte de la selva tropical cercana a Phillipai tiene buenos senderos. Con pesada carga ​​y alta humedad, el clima estable generó buenas condiciones para caminar. Por la tarde el sendero fue desdibujándose por lo que los guías locales debieron usar machete. Los cruces de ríos se hicieron con puentes de árboles talados estratégicamente.

El segundo día la jungla era evidentemente más vieja, gruesa y menos pisada. Los árboles más grandes, el camino lleno de obstáculos y los cruces de arroyos mucho más frecuentes y riesgosos.

Finamente llegaron al campamento en Double Drop Falls, en camino de recuperar la carga en el bosque. Más de una semana de trekking y casi 100 km de jungla.

Puentes con resbaladizos troncos caídos para cruzar los innumerables cauces. (Ph: Berghaus)
Puentes con resbaladizos troncos caídos para cruzar los innumerables cauces. (Ph: Berghaus)

En el base

Cuatro lugareños habían pasado más de 20 días en la selva cortando el camino. Vieron soltar las maletas por lo que los guiaron directamente al sitio.

Todos los paracaídas aterrizaron sus cargas sin romperse, pero no sin incidentes. Una de las bolsas de arrastre aterrizó en un estanque y se sumergió por completo en el agua. Justo la que tenía el generador necesario para filmar y enviar las fotos y videos. Uno de los guías, Henry, pasó toda la noche limpiando y secando el equipo antes de encenderlo.

Diez porteadores se fueron a la mañana siguiente y sólo continuaron cinco para el resto de la expedición. Serán los encargados de transportar el equipo a la base de la pared propiamente dicha.

Ya Waldo y Wilson manipularon 300 metros de bosque de limo que separa de la proa de Roraima, y subieron como equipo completo. La intención en esta etapa es transportar todo el equipo a la cima del bosque de limo vertical, a través del pantano de El Dorado y de una colina hasta la base de la proa.

La aproximación a Roraima estaba completada. La proa apareció en todo su esplendor. Luego de la lluvia se pudieron evaluar algunos caminos para elegir una línea.

El team completo: Wilson Cutbirth, Waldo Etherington, Leo Houlding, Anna Taylor, Matt Pycroft, Dan Howard. (Ph: Coldhouse Collective Berghaus)
El team completo: Wilson Cutbirth, Waldo Etherington, Leo Houlding, Anna Taylor, Matt Pycroft, Dan Howard. (Ph: Coldhouse Collective Berghaus)

El Kit

Más de 400 mosquetones

4 juegos de levas de dragón DMM

240 flapjacks

10 bolsas de transporte

40 bolsas secas

8 Go-pros

2 juegos de ropa Berghaus

6 botellas de ron galardonado El Dorado

El plan

4 de noviembre: el equipo partió del Reino Unido

8 de noviembre, el día D. El arriesgado lanzamiento al bosque y comienzo de la caminata en la jungla sin seguimiento

16 de noviembre: enlace satelital en vivo al Kendal Mountain Festival desde la base del muro

5 de diciembre: extracción del avión desde la cumbre. Son 20 días para encontrar un camino y escalar libremente el poderoso muro.

(Fuente y fotografías: Berghaus Roraima Quest 2019)

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