Es un grupo conformado hace 4 años con mujeres que nunca hicieron deporte. Las une el placer y la motivación por correr.

Parte del grupo de chicas que encontraron en el running una verdadera pasión.
Parte del grupo de chicas que encontraron en el running una verdadera pasión.

La profesora de Educación Física Verónica Del Pópolo es la fundadora y alma mater del grupo Mujeres que Corren.
Nació hace 4 años en la época de Ni una Menos y la visibilización de la problemática de la violencia de género. “Qué puedo hacer yo desde mi lugar para ayudar a quienes fueron víctimas de situaciones de violencia” se preguntó entonces Verónica. “Soy profesora de Educación Física y corro, voy a ofrecer un espacio de fortalecimiento de la mujer desde el running”.
La convocatoria se pensó desde lo saludable. Del Pópolo siempre trabajó con mujeres, en gimnasio, con pilates, con running. La idea fue transmitir el principio del fortalecimiento y enseñar a correr. Hoy ya son 70 mujeres.
El perfil es el de mujeres de entre 30 y 60 años, en general sedentarias o que jamás realizaron deporte. Son mujeres que querían hacer algo distinto, cambiar, correr saludablemente.
La cita es en el Predio de la Virgen, Guaymallén, martes y jueves a las 8:30 y a las 19 y los viernes a las 19. Antes de correr se da una sesión de pilates, un interesante método que busca la alineación postural.

Previo a cada entrenamiento una sesión de pilates.
Previo a cada entrenamiento una sesión de pilates.

La herramienta fue siempre el deporte, transmitiendo principios y teorías del entrenamiento y la actividad física relacionadas con la salud. El crecimiento trajo motivación, y las chicas comprobaron que podían correr más y así empezaron a participar en carreras. “No las preparo en alto rendimiento sino en el disfrute, participamos desde esa perspectiva, hemos logrado podios y eso es muy motivador” aclara.
La profesora presenta una planificación anual y un calendario de carreras, todas urbanas. El entrenamiento apunta a cumplir esos objetivos, y quienes se animan participan de otras pruebas, incluso de montaña.
Un médico realiza las certificaciones a las integrantes y un seguimiento en forma particular. Y este año se incorporó un kinesiólogo al equipo aportando apoyo profesional.
Verónica piensa que “el mendocino se siente parte y dueño de la montaña, pero no se anima. Varias chicas se sienten fuertes y piensan que pueden ir a la montaña”. Desde sus conocimientos, intenta concientizarlas sobre la montaña que no es terreno fácil, es menester prepararse, acompañarse de especialistas: “No es sencillo correr en la montaña, para eso hay especialistas. Yo apoyo el trabajo profesional de cada cual en su ámbito. Debemos cuidarnos, tener control y conocimiento de dónde me expongo a hacer la actividad”.
Quienes se adentran en el running encuentran que es necesario integrar un equipo que motiva a superarse, a tener disciplina, orden, método y técnica. Esa sistematización facilita el camino para lograr objetivos.
“Una chica me dijo una vez: ‘vos me salvaste, me salvaste la vida, desde que empecé a correr entendí esto, estaba en una situación personal compleja y hoy tengo claridad mental, he ordenado mi vida, he resuelto problemas’. Eso sólo alcanza para sentir que se cumplieron los objetivos de Mujeres que Corren.

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