Buenas noticias en Uspallata. Una nueva oferta de alojamiento en Uspallata, con servicios y comodidades de alto nivel. El cabal concepto de hostel.

Silvia es de Castelar, provincia de Buenos Aires, donde desde hace varios años ejerce su profesión de contadora. Su innato espíritu viajero la llevó a conocer todas las provincias argentinas y muchas ciudades en el mundo. La modalidad que siempre eligió fue parar en hostels. Ese concepto que permite como ninguno conocer y compartir con gente nueva en cada sitio, y en definitiva descubrir en profundidad el lugar que se visita.

La montaña la atrajo más que ningún ambiente. En uno de sus viajes a Uspallata decidió que allí iba a cumplir su sueño de construir y administrar un hostel de montaña. Y lo hizo. Desde este invierno 2016 abrió sus puertas Cerro de Cobre, sobre la ruta internacional 7 en el Km 1143,5, a tan sólo 4 km de la villa de Uspallata.

Su gran experiencia como huésped le permitió diseñar un proyecto sin fisuras. Todos los errores o defectos que encontró en la infinidad de hostels que pisó los evitó cuidadosamente en su propio emprendimiento. Ella se encargó de todo, de comprar el terreno, del diseño, de la definición del estilo y la calidad de los servicios. En el camino se unieron sus hijas Lorena, Paula y Florencia, y Pablo, el papá de la menor, y con su intervención ya todo se encaminó a la concreción.

Comodidad y calidez en cada ambiente.

Impresiona en la primera vista sobre Cerro de Cobre la bellísima construcción enteramente de madera, con la calidez que el noble material revela.

En el enorme salón principal los huéspedes toman su desayuno, incluido con el alojamiento, y tienen una cocina completa a disposición para preparar sus comidas. Al fondo del enorme terreno pueden usar un típico horno de barro y las parrillas, si la idea es degustar nuestras comidas típicas.

Silvia construyó una sola y gran “ala” para dormitorios, amplios, luminosos, con camas cuchetas de madera de pino y cómodos colchones, lockers, y cada cual con su propio baño y salamandra para calefaccionar el ambiente. Una de las habitaciones está equipada con cama matrimonial y varias de una plaza, por si alguna familia prefiere esta modalidad.

Frente a cada habitación una terraza de madera invita al huésped a disfrutar del sol de Uspallata y a respirar su fresco aire de montaña.

Las habitaciones y sus decks se van escalonando hacia el fondo del terreno porque se decidió respetar el desnivel natural del predio en lugar de nivelar, como un detalle más de adecuación a la geografía.

La sorpresa mayor la constituye una pequeña huerta orgánica que Pablo y Silvia cuidan y mantienen con sus propias manos: rabanitos, albahaca, zapallos, lechuga, espinaca, orégano y muchas variedades más cultivadas de forma natural. Los pasajeros pueden servirse ellos mismos lo que quieren consumir.

Y no falta ningún servicio para una estancia apacible y placentera: DirecTV, Internet Wi Fi, agua caliente 24 horas, estacionamiento cubierto, lavandería, ropa de cama, toallas y toallones y servicio de mucama.

El proyecto sigue en marcha. Para este verano la idea es inaugurar un quincho abierto para disfrutar aún más del aire libre, y ya están casi listos unos lujosos gallineros donde criarán gallinas y codornices, también para provisión de huevos para los huéspedes.

En el bello hospedaje de montaña se respira en cada rincón y en cada detalle el más puro estilo hostel en su máxima expresión y con todos los elementos que contiene, una modalidad muy en boga en el mundo entero y en franco crecimiento en nuestro país.

El hostel Cerro de Cobre es una buena noticia para Uspallata. Un hospedaje de calidad y calidez, que respeta cabalmente como pocos el concepto hostel en todo su alcance. Visitarlo y conocerlo es una experiencia recomendable. Es como subirse al sueño de Silvia y convertirse en coprotagonista.

CERRO DE COBRE: EL SUEÑO CONVERTIDO EN HOSTEL
4.4Nota Final
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