Tres proactivos pobladores de Puente del Inca y el decidido apoyo de la Municipalidad de Las Heras fueron la conjunción necesaria para concretar una loable iniciativa: hidratar la superficie del Puente natural de la villa cordillerana, conocido en el mundo entero, que sufre desde hace algunos años la falta del agua subterránea que surja y lo irrigue para así garantizar su secular solidez.

Alejandro Zalazar, Matías Cortijo y Mario González, vecinos y prestadores de servicios turísticos de Puente del Inca, preocupados por la seguidilla de temporadas sin agua sobre la superficie del puente, recordaron que años atrás se presentó una situación similar y que mediante la utilización de una bomba se logró “subir” agua al puente para evitar el resecamiento.

Fueron casi 2 años para completar el proceso desde la idea hasta la concreción.

La comunidad involucrada en el proyecto.

La comunidad involucrada en el proyecto.

Luego de varias gestiones por distintas reparticiones, acudieron a la Dirección de Turismo de Las Heras, donde a través del propio Subdirector, Celso Boccolini, se decidió sin más prolegómenos adquirir una bomba y encarar la tarea.

La colocación de la hidro bomba (sumergible de 2 HP de acero inoxidable), tarea que encabezó el Municipio, contó con la inestimable colaboración la gente del lugar. Se realizó un tendido eléctrico desde la seccional de Guardaparques hasta el propio puente y se conectó una serie de cañerías desde la toma de agua seleccionada hasta la parte superior del monumento.

Los últimos tres días de trabajo fueron sin descanso, hasta que el milagro se hizo: el 3 de octubre a las 13:09, luego de 3 horas de bombeo, el agua caliente captada del remanente del río Horcones, con todas sus propiedades biominerales, comenzó a fluir por las mangueras y el sector superior del puente volvió a ser irrigado luego de 25 meses de sequía. A las pocas horas incluso ya se pudo visualizar el cambio de colores.

“Es una pequeña y emotiva obra impulsada por la Municipalidad de Las Heras con un fuerte apoyo de la comunidad local, de los pobladores y guías de turismo. Personal municipal, técnicos, pobladores y guardaparques trabajaron sin pausa los últimos 3 días para lograr el objetivo” relata Celso Boccolini, y hace extensivo el reconocimiento a los fotógrafos del Hostel, al Ing. Denasi y su equipo, a Abel Alí, delegado municipal de alta montaña, al personal de Guardaparques y a los artesanos de la villa.

Como si la naturaleza agradeciera el gesto humano en su defensa, el 16 de noviembre en horas tempranas se constató que desde uno de los sitios surgentes llamado “copa de champagne”, sobre la estructura del Puente del Inca, comenzó a brotar naturalmente el agua, escasamente por ahora, pero que llena de expectativas a todos en la localidad.

“La obra de bombeo sabemos que es sólo un paliativo temporal –afirma Alejandro Zalazar, Guardaparque y vecino -. Pero es importante porque fue una iniciativa espontánea de los pobladores y la Municipalidad para recuperar el puente, y para demostrar que todo es posible si hay convencimiento, disposición y sobre todo amor por Puente del Inca”.

Comentarios

comentarios